Descripción
Nacida de corazón de Guanacaste. Cada envase de barro ha sido moldeado a mano, pieza a pieza, con el mismo fuego que durante siglos ha dado forma a su identidad. En su interior, una mezcla cálida de cera de soya, manteca de karité, aceite de pepita de uva y miel cruda se transforma en un aceite para masaje que acaricia la piel y despierta la memoria del cuerpo. Esta no es solo una vela. Es un ritual. Una ofrenda de tierra, fuego y manos sabias.





